Adivina, adivinanza.

Dedicada a mi madre, que ahora se la dice a su nieto como en su día se la decía a ella su abuela.



Estando yo en mi casa,
me vinieron a prender.
La casa se salió por las ventanas
y yo preso me quedé.

                                    (El pez)

No hay comentarios:

Publicar un comentario