Esperando la Navidad

En nuestra casa esperamos con gran ilusión la Navidad, pero para que la espera no se nos haga muy larga tenemos cada día una pequeña sorpresa y algo que hacer para preparar estas fiestas tan especiales.
Empezamos el mismo día 1 de Diciembre (bueno, yo empecé un poco antes porque tenía que preparar las tarjetas y las sorpresas para nuestro calendario de adviento).


Este año pensé que sería más emocionante que pusiéramos la decoración navideña poco a poco, en lugar de hacerlo en un par de días como hacíamos años atrás. De esta forma nos dá tiempo a preparar adornos hechos por nosotros mismos y a disfrutar más con cada detalle, porque le hemos dedicado un tiempo en exclusiva.
Organicé todo a través del calendario, de forma que en cada bolsita, correspondiente a un día, hay una pequeña tarjeta en la que se dice cuál es la actividad para ese día (colocar el portal de Belén, hacer un adorno para el árbol, leer un cuento que hable de la Navidad, hacer tarjetas de felicitación, detalles para regalar (como la carita de reno con nariz de chupa chups), pintar un cuadro con motivos navideños, montar un juguete de papel, etc.)
El resultado está siendo excelente. A la vez que disfrutamos de la ilusión de descubrir que sorpresa nos aguarda cada día, las actividades propuestas permiten que nuestro hijo ponga en práctica todo lo que está aprendiendo y además valore el resultado de su trabajo y lo vea reconocido.












Cada foto enlaza a la página dónde encontré la idea y/o los pasos para realizar esa actividad.




La serpiente arcoiris

Con este juego vamos a trabajar los colores, desarrollaremos el control de movimientos necesario para colocar las cartas correctamente y aprenderemos a respetar las reglas del juego.

Materiales: Para este juego hemos creado nuestras propias cartas inspiradas en el juego Serpentina. Para hacerlas hemos utilizado una plantilla de serpiente a la que hemos pegado cartulinas de diferentes colores (incluyendo diferentes tonalidades del mismo color) y hemos hecho una carta con cada segmento de la serpiente.
Incluimos en el juego de cartas varias cabezas y varias colas.

Realización: En una primera etapa, hemos construido una serpiente ordenando los colores y haciendo los cambios de color de manera gradual. El objetivo de este juego era familiarizarse con las diferentes tonalidades de un mismo color y ser capar de ordenarlas gradualmente de más claro a más oscuro y viceversa.
Superada la primera etapa, pasamos al juego.
Se reparte un número determinado de cartas entre cada jugador, que no se enseñan a los demás. Con el resto, se forma un montón boca abajo. Para empezar el juego, se da la vuelta a la primera carta del montón y se pone sobre la mesa boca arriba.

Cada jugador, por turnos y si puede, irá colocando un segmento de la serpiente, respetando los colores (no puede cambiar bruscamente de color, sino gradualmente como se trabajó en la primera etapa del juego). Si no puede hacerlo, deberá empezar otra serpiente.
Mientras queden cartas en el montón, se roba una en cada turno.
Gana el primero que completa una serpiente.