Adquisición de hábitos de estudio



Los hábitos son actos que se adquieren poco a poco a través de la experiencia. Con la práctica se van automatizando, de forma que al principio requiere de un gran esfuerzo de la voluntad y de la atención. Pero, cuando se practican de forma regular y continua en el tiempo, se logran automatizar requiriendo mucho menos esfuerzo.
Hay buenos y malos hábitos. Crear unos buenos hábitos de estudio desde el principio va a ser una de las mejores herramientas que podamos ofrecer a nuestros hijos para su trayectoria académica que apenas acaba de comenzar.
Por lo general, los hábitos de estudio se adquieren de forma informal y progresiva ya que no suelen enseñarse. Al principio, en primaria, los niños/as pueden afrontar y superar con éxito su experiencia educativa a pesar de carecer de adecuados hábitos de estudio. Pero, la carencia se hará patente en secundaria o incluso cuando cursen estudios superiores, porque los estudiantes experimentan una mayor carga de trabajo y el trabajo que tienen que realizar requiere un esfuerzo mayor y más dedicación.

Y, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos en su adquisición de buenos hábitos de estudio?

1. Preparar un espacio adecuado: libre de distracciones, bien iluminado y ventilado, con una mesa y una silla cómodas, con el material que vayamos a trabajar a mano...
2. Observar en qué momento de la tarde nuestro hijo/a está más receptivo/a y tiene mejor predisposición para ponerse a trabajar. Es importante que cuando encontremos ese momento, procuremos que se repita diariamente.
Es aconsejable que por lo menos 15 minutos antes de sentarse a estudiar no realice actividades muy excitantes, como jugar a videojuegos, ver televisión, realizar ejercicio de forma muy intensa, etc. sino más bien actividades que le ayuden a relajarse. Puede ser buena idea establecer una rutina de comienzo, que le ayude a concentrarse en el trabajo que va a hacer.
3. Elegid con vuestro hijo/a un proyecto o un centro de interés, para que se sienta más motivado/a.
4. En cuanto al tiempo de trabajo, como estamos hablando de establecer un hábito, comenzaremos con unos pocos minutos. Nosotros cuando comenzamos a hacer tareitas todas las tardes, dedicamos 5 minutos cada tarde los primeros días y progresivamente hemos ido subiendo hasta 15.
Para ayudar a concentrarse utilizamos un temporizador, de forma que cuando suena termina el tiempo dedicado a estudiar y nos vamos a jugar. Esto nos ha ayudado mucho a que se concentre y ponga toda su atención en lo que está haciendo, porque sabe que es un tiempo corto y aprovecha mucho más.
5. Refuerza y reconoce sus logros, cada vez que cumpla con su tiempo de estudio. Hazle ver cómo progresa gracias a su esfuerzo y trabajo para que se sienta más motivado.




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