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Escuela de familias


La Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía ha creado una Escuela de familias que a modo de Escuela de Padres virtual, nos ofrece gran cantidad de recursos que pueden ser de mucha utilidad.

Los recursos se clasifican en cuatro etapas diferentes, que coinciden con la trayectoria escolar de nuestros hijos/as: Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.
Además en cada etapa desarrollan diferentes puntos: Su salud, Leer en casa, Se divierte, Se relaciona, Ayúdale a estudiar y La escuela son, a modo de ejemplo, los temas que tratan en Primaria.
Además proporcionan una Guía de derechos y responsabilidades de las familias andaluzas en educación que también ofrece una orientación en la educación de nuestros hijos/as. A modo de ejemplo os muestro la siguiente imagen extraída de dicha guía: 

Hábito de estudio. Tareas en casa.

En una entrada anterior, hablaba sobre la adquisición de los hábitos de estudio.

Mi hijo tiene 5 años y asiste a la Escuela Pública. A día de hoy, le mandan algunos deberes para los fines de semana y un trabajo para exponer en clase por trimestre.
El tema de los deberes en casa es muy controvertido. Hay personas que están a favor, otras en contra... Yo creo que con la edad que tiene mi hijo, su máxima ocupación debe de ser jugar, que para su edad es la actividad más importante. Más aún cuando tienen que pasar 5 horas cada mañana en el colegio. Pero, también estoy a favor de que haga alguna tarea en casa. Algo que no le lleve más de 15 minutos.

¿Qué ventajas le veo a trabajar un ratito todas las tardes en casa?

Las tareas, afianzan y aumentan su aprendizaje. La Escuela Pública cuenta con profesionales muy cualificados, pero lamentablemente la cantidad de alumnos/as por aula es muy elevada. En la clase de mi hijo son 27 alumnos/as ¡Cómo van a poder recibir una atención individualizada! Si a nuestro hijo/a le cuesta más entender algún concepto o progresar en un área, será de gran ayuda ese refuerzo en casa.
También nosotros trabajamos algunos temas que son de nuestro interés y que no trabajan en clase, o no lo hacen en profundidad. El trabajar en casa con proyectos que son de su interés y de una forma más lúdica que lo que hace en la escuela, puede hacer que la idea que tenga sobre el aprendizaje sea mucho más positiva y estimulante.
Además, podemos favorecer la capacidad de trabajo autónomo. Porque aunque en algún momento puntual soliciten nuestra ayuda, él es el que organiza su trabajo y elige su actividad entre varias que le he preparado previamente.
Además puede dividirla si es muy larga, o tomarse un pequeño descanso si es una tarea difícil que requiere un esfuerzo extra.
¿Cómo lo hacemos?
Pues hemos preparado 6 cajones. En cada cajón incluyo una actividad cuyo tema principal puede ser: matemáticas, lectoescritura, educación emocional, actividades artísticas, descubriendo la ciencia y proyectos.
De esta forma él escoge lo que más le apetece y eso le motiva más. Eso sí, cuando hace una tarea, el cajón queda vacío hasta completarlas todas. De esta forma, evito que siempre escoja las mismas.

Con este método, también pretendemos fomentar buenos hábitos de estudio, el trabajo personal, el esfuerzo, la autodisciplina y la responsabilidad. Además, como comenté antes, en casa sí que podemos hacer un trabajo personalizado.  Podemos buscar recursos para las áreas que le cuestan más o hacer las tareas con materiales que no pueden utilizar en el aula.
Por ejemplo, nosotros trabajamos con aplicaciones educativas en nuestra tablet. Para él es un juego y en realidad está realizando una actividad que sería más tediosa con otra presentación.

Adquisición de hábitos de estudio



Los hábitos son actos que se adquieren poco a poco a través de la experiencia. Con la práctica se van automatizando, de forma que al principio requiere de un gran esfuerzo de la voluntad y de la atención. Pero, cuando se practican de forma regular y continua en el tiempo, se logran automatizar requiriendo mucho menos esfuerzo.
Hay buenos y malos hábitos. Crear unos buenos hábitos de estudio desde el principio va a ser una de las mejores herramientas que podamos ofrecer a nuestros hijos para su trayectoria académica que apenas acaba de comenzar.
Por lo general, los hábitos de estudio se adquieren de forma informal y progresiva ya que no suelen enseñarse. Al principio, en primaria, los niños/as pueden afrontar y superar con éxito su experiencia educativa a pesar de carecer de adecuados hábitos de estudio. Pero, la carencia se hará patente en secundaria o incluso cuando cursen estudios superiores, porque los estudiantes experimentan una mayor carga de trabajo y el trabajo que tienen que realizar requiere un esfuerzo mayor y más dedicación.

Y, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos en su adquisición de buenos hábitos de estudio?

1. Preparar un espacio adecuado: libre de distracciones, bien iluminado y ventilado, con una mesa y una silla cómodas, con el material que vayamos a trabajar a mano...
2. Observar en qué momento de la tarde nuestro hijo/a está más receptivo/a y tiene mejor predisposición para ponerse a trabajar. Es importante que cuando encontremos ese momento, procuremos que se repita diariamente.
Es aconsejable que por lo menos 15 minutos antes de sentarse a estudiar no realice actividades muy excitantes, como jugar a videojuegos, ver televisión, realizar ejercicio de forma muy intensa, etc. sino más bien actividades que le ayuden a relajarse. Puede ser buena idea establecer una rutina de comienzo, que le ayude a concentrarse en el trabajo que va a hacer.
3. Elegid con vuestro hijo/a un proyecto o un centro de interés, para que se sienta más motivado/a.
4. En cuanto al tiempo de trabajo, como estamos hablando de establecer un hábito, comenzaremos con unos pocos minutos. Nosotros cuando comenzamos a hacer tareitas todas las tardes, dedicamos 5 minutos cada tarde los primeros días y progresivamente hemos ido subiendo hasta 15.
Para ayudar a concentrarse utilizamos un temporizador, de forma que cuando suena termina el tiempo dedicado a estudiar y nos vamos a jugar. Esto nos ha ayudado mucho a que se concentre y ponga toda su atención en lo que está haciendo, porque sabe que es un tiempo corto y aprovecha mucho más.
5. Refuerza y reconoce sus logros, cada vez que cumpla con su tiempo de estudio. Hazle ver cómo progresa gracias a su esfuerzo y trabajo para que se sienta más motivado.