El Parque de las Ciencias de Granada ha publicado una Colección de Cuentos de Ciencia que es muy recomendable. En su prefacio podemos leer: " La Colección Cuentos de Ciencia quiere ser otra oportunidad para que los más pequeños se inicien en el placer mágico de la lectura, adentrándose a la vez en la aventura de la ciencia. Sembrar palabras y curiosidad, preguntas e imágenes del mundo con los ojos, bien abiertos, de la razón para que, como al personaje de Voltaire, nos sobrevengan algunas dudas: "Me dijo que las montañas y los hombres habían nacido de las aguas del mar; el hombre era un animal marino que luego se volvió anfibio, hasta convertir su hermosa cola de pez en muslos y piernas... Con el tiempo me sobrevinieron algunas dudas acerca de esta genealogía, como también acerca de la formación de las montañas". (Voltaire. Cuentos, 1768) "
En sus páginas podemos encontrar historias fascinantes y al final del cuento hay un glosario de términos que ofrece curiosidades y preguntas de forma que completan y enriquecen al máximo la experiencia.
En entradas anteriores como Elemental, mi querido Watson y Buena pregunta hablaba sobre la importancia de despertar en nuestros hijos la curiosidad y la capacidad de hacerse buenas preguntas. Hoy tenemos acceso a una cantidad prácticamente ilimitada de información y saber hacer las preguntas adecuadas será una de las mejores herramientas con la que podamos contar. Estos libros son un recurso magnífico para desarrollar esa capacidad. Libros que entretienen, que invitan a pensar y que acercan la ciencia a nuestra realidad del día a día.
Para terminar comparto un fragmento del libro Para Elisa, tres lobos y un cerdito feroz, de Claudi Alsina perteneciente a la Coleccion Cuentos de Ciencia:
"-Papá, ¿por qué los cuentos se "cuentan" si no son números?
-Elisa... contar también quiere decir "explicar"
-¡Por tanto los números también explican cosas! "
Mostrando entradas con la etiqueta Cuaderno da Vinci. Mostrar todas las entradas
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Tierra, agua o aire
Con esta actividad lo que pretendemos es aprender dónde viven y por dónde se mueven los animales.
Pensamos en los animales que conocemos y los clasificamos según se puedan mover por tierra, agua o por aire.
Seguramente, no tardemos en llegar a algún animal que pueda moverse en varios elementos. Entonces podemos analizar en cuál es más ágil y por qué.
También esta actividad nos permite plantear otras cuestiones muy interesantes, como por ejemplo:
¿Por qué algunos animales, como el águila o la libélula pueden volar?
¿Por qué los peces pueden vivir bajo el agua?
¿Por qué hay animales que viven debajo de tierra, como los topos?
Y así muchas otras que se nos ocurran, o bien a nosotros o a ellos.
También podemos analizar algunas características especiales que tengan los animales que hayamos clasificado: ¿Cuáles tienen pelo, cuáles plumas y cuáles escamas?
Así damos pie a plantearnos como estas características ayudan a vivir o moverse en un medio determinado. Pero, no hay que olvidarse de poner también ejemplos de animales que a pesar de no compartir esas características, pueden vivir en el mismo medio.
Se me ocurre como ejemplo: Investigando animales que pueden vivir en el agua, seguramente hablaremos de los peces y los clasificaremos en animales que tienen escamas. Pero, también podemos hablar de animales como la nutria, o el pingüino, que nadan perfectamente, pero tienen pelo y plumas, respectivamente.
Pensamos en los animales que conocemos y los clasificamos según se puedan mover por tierra, agua o por aire.
Seguramente, no tardemos en llegar a algún animal que pueda moverse en varios elementos. Entonces podemos analizar en cuál es más ágil y por qué.
También esta actividad nos permite plantear otras cuestiones muy interesantes, como por ejemplo:
¿Por qué algunos animales, como el águila o la libélula pueden volar?
¿Por qué los peces pueden vivir bajo el agua?
¿Por qué hay animales que viven debajo de tierra, como los topos?
Y así muchas otras que se nos ocurran, o bien a nosotros o a ellos.
También podemos analizar algunas características especiales que tengan los animales que hayamos clasificado: ¿Cuáles tienen pelo, cuáles plumas y cuáles escamas?
Así damos pie a plantearnos como estas características ayudan a vivir o moverse en un medio determinado. Pero, no hay que olvidarse de poner también ejemplos de animales que a pesar de no compartir esas características, pueden vivir en el mismo medio.
Se me ocurre como ejemplo: Investigando animales que pueden vivir en el agua, seguramente hablaremos de los peces y los clasificaremos en animales que tienen escamas. Pero, también podemos hablar de animales como la nutria, o el pingüino, que nadan perfectamente, pero tienen pelo y plumas, respectivamente.
El tren de mercancías

Esta actividad está inspirada en la serpiente positiva de Montessori, pero adaptada al centro de interés de mi hijo que son los trenes. Con esta actividad se trabaja la suma y se desarrolla el cálculo mental. Además como forma parte de un juego nos ayuda a mostrar el lado divertido de las matemáticas.
Materiales: ábaco, regletas de cuisenaire y tren con vagones.
Realización:
- Invitamos a nuestro hijo que cargue los vagones de mercancías con las regletas.
- Cuando ya los ha cargado, le pedimos que nos haga una estimación de cuantas unidades de carga hay en cada vagón.
- Anotamos el número que ha dicho y lo reflejamos en el ábaco.
- Contamos todas las unidades de carga (aquí podemos tener una pequeña leyenda para recordar el valor numérico de cada regleta) y las vamos reflejando en el ábaco.
- Finalmente comprobamos si la estimación era correcta.
«Elemental, mi querido Watson»
En el nº 15 de Universo UP, Pedro Molino escribe un artículo acerca del pensamiento crítico: Pensamiento Crítico ¿Por qué es necesario educarlo?.

En el nos describe las características principales de lo que se podría considerar como la novena competencia educativa "Aprender a pensar" y de forma ingeniosa las ejemplifica con el personaje literario Sherlock Holmes.
Recomiendo la lectura de este artículo.
Creo que es indudable la importancia de enseñar a nuestros hijos a desarrollar esta habilidad, por eso comparto un fragmento que me parece especialmente interesante:
“¿Qué recursos educativos concretos podríamos usar en la
familia o la escuela?
(...) No enseñamos nosotros, aprenden ellos. Nosotros somos modelos, facilitadores y entrenadores del proceso. Veamos algunas de sus recomendaciones para incentivar al alumno a construir su propio conocimiento:
· Parta de saber los conocimientos previos sobre lo que van a estudiar posteriormente. Invite a recoger datos y pruebas.
· Introduzca principios del pensamiento crítico a la vez que enseña su materia. Invite a proponer hipótesis para luego comprobarlas.
· Facilite la participación de todos, no solo de los voluntarios.
· Fomente la “escucha atenta” y la “escucha activa”.
· Hable menos para que los estudiantes piensen más.
· Sea un modelo. Utilice el método socrático para hacer preguntas y para reflexionar.
· Pida que los estudiantes expliquen sus tareas y sus propósitos.
· Descomponga proyectos en partes más pequeñas y documente su progreso.
· Fomente los debates respetuosos y argumentados, y elabore mapas conceptuales que ordenen los elementos tratados con claridad y lógica.
En suma, según Paul y Helder, el pensamiento crítico permite
“brindar información, definir, formular hipótesis, resolver problemas, evaluar
las pruebas aplicadas y obtener conclusiones”.”
Imagen vía:http://monjaenelomnibus.blogspot.com.es/2013/01/metafora-de-sherlock-holmes-sobre-el.html
Imagen vía:http://monjaenelomnibus.blogspot.com.es/2013/01/metafora-de-sherlock-holmes-sobre-el.html
Sudoku de colores
Hemos creado nuestro propio sudoku con cartulina.
En principio he empezado con una tabla 3x3 para iniciarnos en las reglas del juego y para adaptar la dificultad a un nivel inicial.
Mi intención es aumentar progresivamente la dificultad hasta llegar a las 9x9 celdas.
Al principio pensé que iba a ser un poco complicado explicar las instrucciones del juego, pero al final fue mucho más fácil de lo que me esperaba y mi hijo resolvió el sudoku bastante rápido así que en poco tiempo pasaremos al siguiente nivel.
Versionando a Escher
Aunque conocíamos un poco de la obra de Escher, fue el verano pasado, cuando visitábamos la exposición de Universos Infinitos cuando aprendimos más sobre ella. La verdad es que a pesar de que nuestro hijo todavía no había cumplido los 3 años quedó muy impresionado por sus obras (sobre todo por el montaje audiovisual) y entonces guardamos la idea.
Este año, volvimos a encontrarnos con la obra de Escher en el Parque de las Ciencias de Granada, y curioseando en la tienda vimos un puzzle que dio forma a la idea definitiva: ¡Crear nuestro propio puzzle versionando a Escher!
Para hacerlo buscamos primero la obra original, para poder reproducir a uno de los lagartos.
Después de crear la plantilla, recorté unos cuantos en cartón duro.
Cuando ya tenía suficientes los pintamos con temperas y posteriormente, mi hijo y yo les dotamos de algo más de detalle con un rotulador permanente.
El resultado final es éste, un puzzle muy colorido, en el que todos los lagartos encajan. Bueno, nosotros pintamos del revés a uno de ellos y no encajaba (el pobrecito quedó excluido del grupo).
Después de montar y desmontar el puzzle varias veces, mi peque me dijo que le gustaría verlo en su habitación, así que al final hasta nos ha servido para decorar.
La senda de la naturaleza.
La naturaleza nos proporciona un caudal inagotable de experiencias. No es difícil poder descubrir la gran variedad de estímulos: el canto de un pájaro, la aparición de un insecto o el contacto con las plantas.
El hecho de ofrecerle a nuestro hijo este tipo de vivencias, nos ayuda a transmitirle nuestro amor y respeto por la naturaleza. Pero, además resulta una oportunidad excepcional de desarrollar su curiosidad y su pensamiento científico.
Desde hace algún tiempo, hemos querido ampliar este tipo de experiencias y además intentamos que nuestro hijo se cuestione lo que ve. Le animamos a descubrir "tesoros" en nuestros paseos (ya sea en el parque o en el campo) y también nos apoyamos de otro tipo de espacios como el Parque de las Ciencias que permiten experimentar y aprender de una forma totalmente empírica.
Para motivarle más, antes de nuestra salida marcamos un objetivo. Por ejemplo: Hoy vamos a buscar insectos.
Eso no quiere decir que no nos fijemos en nada más, pero nos da un hilo conductor. De esta forma primero preparamos el material necesario. En nuestro caso, una mochilita con: un tarro de cristal, una lupa y una cámara de fotos.
Después cuando comenzamos a pasear estamos bien atentos a todo lo que podamos descubrir.
En nuestro último paseo fuimos en busca de insectos y además de observar más detenidamente hormigas y chinches del campo, descubrimos elaboradas telas de araña, lo que nos permitió aprender que las arañas no son insectos.
Nuestro hallazgo más interesante fue descubrir la piel antigua de un insecto, que por cierto no supimos identificar exactamente. Pero esto nos llevó a hablar del exoesqueleto y de cómo cuando algunos insectos crecen deben cambiar su muda porque su antiguo "traje" se les había quedado pequeño.
Cuando vemos que algún tema le interesa especialmente, investigamos y trabajamos sobre él y después recogemos toda la información en un lapbook.
Para nuestras excursiones a la naturaleza los libros de la Senda de la Naturaleza de la editorial SM nos han sido de gran ayuda, porque dan muy buenas ideas y son muy ilustrativos.
El hecho de ofrecerle a nuestro hijo este tipo de vivencias, nos ayuda a transmitirle nuestro amor y respeto por la naturaleza. Pero, además resulta una oportunidad excepcional de desarrollar su curiosidad y su pensamiento científico.
Desde hace algún tiempo, hemos querido ampliar este tipo de experiencias y además intentamos que nuestro hijo se cuestione lo que ve. Le animamos a descubrir "tesoros" en nuestros paseos (ya sea en el parque o en el campo) y también nos apoyamos de otro tipo de espacios como el Parque de las Ciencias que permiten experimentar y aprender de una forma totalmente empírica.Para motivarle más, antes de nuestra salida marcamos un objetivo. Por ejemplo: Hoy vamos a buscar insectos.
Eso no quiere decir que no nos fijemos en nada más, pero nos da un hilo conductor. De esta forma primero preparamos el material necesario. En nuestro caso, una mochilita con: un tarro de cristal, una lupa y una cámara de fotos.
Después cuando comenzamos a pasear estamos bien atentos a todo lo que podamos descubrir.
En nuestro último paseo fuimos en busca de insectos y además de observar más detenidamente hormigas y chinches del campo, descubrimos elaboradas telas de araña, lo que nos permitió aprender que las arañas no son insectos.Nuestro hallazgo más interesante fue descubrir la piel antigua de un insecto, que por cierto no supimos identificar exactamente. Pero esto nos llevó a hablar del exoesqueleto y de cómo cuando algunos insectos crecen deben cambiar su muda porque su antiguo "traje" se les había quedado pequeño.
Cuando vemos que algún tema le interesa especialmente, investigamos y trabajamos sobre él y después recogemos toda la información en un lapbook.
Para nuestras excursiones a la naturaleza los libros de la Senda de la Naturaleza de la editorial SM nos han sido de gran ayuda, porque dan muy buenas ideas y son muy ilustrativos.
Buena pregunta.
” Las preguntas que no podemos
contestar son las que más nos enseñan. Nos enseñan a pensar. Si le das a
alguien una respuesta, lo único que obtiene es cierta información. Pero si le
das una pregunta, él buscará sus propias respuestas. “ Patrick Rothfuss.
Uno de los grandes retos educativos que me planteo es ¿cómo
podemos enseñar a nuestro hijo a pensar? Cómo podemos incentivar su curiosidad
innata, sus ganas de conocer el mundo y cómo ayudarle a plantearse buenas
preguntas...
Tenemos que dedicar tiempo a conversar con
nuestros hijos, darles tiempo para consultarnos y discutir sobre nuestras
ideas.
También así podemos enseñarles el extraordinario poder que guardan las palabras, enseñándoles a no utilizarlas de modo irreflexivo, sino comprendiéndolas y conociéndolas realmente. Animándoles a que nos definan el significado de una palabra nueva para ellos, le damos la oportunidad de desarrollar su lenguaje.
También así podemos enseñarles el extraordinario poder que guardan las palabras, enseñándoles a no utilizarlas de modo irreflexivo, sino comprendiéndolas y conociéndolas realmente. Animándoles a que nos definan el significado de una palabra nueva para ellos, le damos la oportunidad de desarrollar su lenguaje.
Desde luego que hay niños más curiosos que
otros, pero siempre podemos ayudarles a plantearse preguntas y alentarles para que
propongan sus propias respuestas y, después, hablar sobre ellas.
Si partimos de temas que son de su interés, estará
mucho más motivado y estará más dispuesto a defender sus respuestas o a
plantear nuevos interrogantes. Aunque al principio seamos nosotros los que
tengamos que plantear cuestiones que resulten para él interesantes, poco a poco
aprenderá cómo hacer preguntas y debatir sus puntos de vista con otros. Y así
podrá ir adquiriendo confianza en sus propias ideas, le ayudamos a ser crítico,
creativo e imaginativo en sus razonamientos... pero eso sí, el requisito
fundamental para hacer esto es el tiempo.
Para poder deliberar con nuestro hijo, tenemos
que darle tiempo para pensar después de hacerle una pregunta, permitirle que
pueda elaborar su respuesta o plantear sus propias dudas.
Y todo esto hay que hacerlo con naturalidad,
sin sobrepasarnos y sin forzar las situaciones. Debemos de estar atentos a
cuando nuestro hijo está más relajado, y cuando tiene más ganas de charlar.
Porque no hay un "momento para pensar", sino que en el día a día hay
situaciones que nos dan pie a conversar: cuando estamos leyendo un cuento,
hablando de cómo nos ha ido el día o vemos u oímos algo que llama
nuestra atención.
Lapbook. Medios de transporte.
El lapbook es una herramienta educativa muy útil, que se puede adaptar fácilmente a la edad de nuestro hijo.
En ella podemos recoger múltiples actividades centradas en un tema en concreto y es una manera fantástica de exponer el trabajo realizado sobre un proyecto para poder compartirlo con los demás.
Los lapbooks ayudan a adquirir conocimientos de una manera activa y lúdica. Permiten involucrar al niño de lleno en su aprendizaje y aumentan mucho su motivación.
La primera pregunta que nos planteamos al empezar a trabajar es: ¿Qué tema vamos a tratar?
En nuestro caso, el tema elegido es: "Los medios de transporte".
Después la siguiente cuestión que se plantea es: ¿Qué sabemos?
Una vez que hablamos sobre el tema y comprobamos desde dónde partimos, es el momento de decidir ¿Qué queremos saber y hacer? Para mi este punto es fundamental, porque marca los objetivos que queremos alcanzar.
Nosotros en este lapbook partíamos sobre una buena base, ya que mi hijo adora todos los vehículos. Así que mi reto era trabajar sobre lo que ya sabía para reforzar conocimientos; adquirir vocabulario nuevo, reconocer el entorno en el que mueve cada transporte, reconocer y diferenciar situaciones peligrosas y seguras, disfrutar de canciones, poesías y adivinanzas relacionadas con éste tema y desarrollar el pensamiento lógico-matemático.
Como mi hijo es pequeño, el desarrollo del lapbook ha sido cosa mía. La idea era crear una especie de libro interactivo que abarcara todos los objetivos propuestos.
Para obtener la información y recursos necesarios me he ayudado de internet, fuente infinita de recursos. Además encontré un juego de pegatinas que me venía fenomenal en el cuaderno "De vacaciones con Peca y Lino" para 2 años que edita SM. Los bits y otros recursos los saqué de la revista "Maestr@ infantil" de Ediba.
Las páginas más útiles con las que he trabajado, incluida la que me enseñó cómo se hace un lapbook, son:
-Maestros de corazón
-Homeschool Helper Online
-Educar.org
-Garabata
-Galeón
Y el resultado final lo he grabado en el siguiente vídeo:
En ella podemos recoger múltiples actividades centradas en un tema en concreto y es una manera fantástica de exponer el trabajo realizado sobre un proyecto para poder compartirlo con los demás.
Los lapbooks ayudan a adquirir conocimientos de una manera activa y lúdica. Permiten involucrar al niño de lleno en su aprendizaje y aumentan mucho su motivación.
La primera pregunta que nos planteamos al empezar a trabajar es: ¿Qué tema vamos a tratar?
En nuestro caso, el tema elegido es: "Los medios de transporte".
Después la siguiente cuestión que se plantea es: ¿Qué sabemos?
Una vez que hablamos sobre el tema y comprobamos desde dónde partimos, es el momento de decidir ¿Qué queremos saber y hacer? Para mi este punto es fundamental, porque marca los objetivos que queremos alcanzar.
Nosotros en este lapbook partíamos sobre una buena base, ya que mi hijo adora todos los vehículos. Así que mi reto era trabajar sobre lo que ya sabía para reforzar conocimientos; adquirir vocabulario nuevo, reconocer el entorno en el que mueve cada transporte, reconocer y diferenciar situaciones peligrosas y seguras, disfrutar de canciones, poesías y adivinanzas relacionadas con éste tema y desarrollar el pensamiento lógico-matemático.
Como mi hijo es pequeño, el desarrollo del lapbook ha sido cosa mía. La idea era crear una especie de libro interactivo que abarcara todos los objetivos propuestos.
Para obtener la información y recursos necesarios me he ayudado de internet, fuente infinita de recursos. Además encontré un juego de pegatinas que me venía fenomenal en el cuaderno "De vacaciones con Peca y Lino" para 2 años que edita SM. Los bits y otros recursos los saqué de la revista "Maestr@ infantil" de Ediba.
Las páginas más útiles con las que he trabajado, incluida la que me enseñó cómo se hace un lapbook, son:
-Maestros de corazón
-Homeschool Helper Online
-Educar.org
-Garabata
-Galeón
Y el resultado final lo he grabado en el siguiente vídeo:
Si os interesa el tema de los medios de transporte, os recomiendo las siguientes páginas con historias y juegos interactivos:
-NEA.
-RENa
-DGT
Taller de arte. Mi propio pez.
Con esta actividad desarrollamos el interés por las actividades artísticas. A la vez entramos en contacto con diferentes materiales que nos ayudan a trabajar la psicomotricidad fina, la percepción sensorial y la creatividad.
Materiales: cartulina de color azul celeste, plastilina verde, pintura para dedos del color que queramos el pez, papel celofán transparente, gomets azules, rotulador negro, pegamento y tijeras.
Realización: Lo primero que haremos será pintar la pecera en la cartulina.
El segundo paso será untar la mano de nuestra hija con pintura para dedos. También podemos verter un poco en un plato y dejar que ella misma moje la mano.
A continuación ella estampará su mano en el interior de la pecera, con los dedos separados y de forma que la mano quede en sentido horizontal respecto a la base de la pecera. Dejaremos secar la pintura.
Con la plastilina haremos las plantas acuáticas. Mostraremos a nuestra hija cómo hacer churros con la plastilina. Los churros deben de ser finos y no demasiado largos, para no tapar al pez.
Una vez hechos los churros, los aplastará en la base de la pecera. Es importante que las hojas que formamos al aplastar la plastilina sean delgadas, porque sino corremos el riesgo de que se despeguen.
Después, nuestra hija pondrá unos gomets azules simulando las burbujas que salen de la boca del pez. Si no tenemos gomets, se pueden pintar con rotulador.
Antes de terminar, con el rotulador negro pintamos el ojo y definimos un poco la boca, la cola y las aletas.
Por último pegaremos el papel celofan sobre la pecera. El pegamento que nosotros hemos utilizado es cola blanca, un poco diluida con agua, con la que hemos untado un pincel. Posteriormente la hemos aplicado sobre las hojas de plastilina y sobre los bordes de la pecera. Así aseguramos un poco más la plastilina al papel. Además, al no cubrir todo con pegamento, el papel celofán crea un efecto muy bonito.
El último paso será recortar la pecera, y colgar la obra de arte de nuestra hija para que todos puedan admirarla.
Materiales: cartulina de color azul celeste, plastilina verde, pintura para dedos del color que queramos el pez, papel celofán transparente, gomets azules, rotulador negro, pegamento y tijeras.
Realización: Lo primero que haremos será pintar la pecera en la cartulina.
El segundo paso será untar la mano de nuestra hija con pintura para dedos. También podemos verter un poco en un plato y dejar que ella misma moje la mano.
A continuación ella estampará su mano en el interior de la pecera, con los dedos separados y de forma que la mano quede en sentido horizontal respecto a la base de la pecera. Dejaremos secar la pintura.
Con la plastilina haremos las plantas acuáticas. Mostraremos a nuestra hija cómo hacer churros con la plastilina. Los churros deben de ser finos y no demasiado largos, para no tapar al pez.
Una vez hechos los churros, los aplastará en la base de la pecera. Es importante que las hojas que formamos al aplastar la plastilina sean delgadas, porque sino corremos el riesgo de que se despeguen.
Después, nuestra hija pondrá unos gomets azules simulando las burbujas que salen de la boca del pez. Si no tenemos gomets, se pueden pintar con rotulador.
Antes de terminar, con el rotulador negro pintamos el ojo y definimos un poco la boca, la cola y las aletas.
Por último pegaremos el papel celofan sobre la pecera. El pegamento que nosotros hemos utilizado es cola blanca, un poco diluida con agua, con la que hemos untado un pincel. Posteriormente la hemos aplicado sobre las hojas de plastilina y sobre los bordes de la pecera. Así aseguramos un poco más la plastilina al papel. Además, al no cubrir todo con pegamento, el papel celofán crea un efecto muy bonito.
El último paso será recortar la pecera, y colgar la obra de arte de nuestra hija para que todos puedan admirarla.
Pequeños exploradores. Descubriendo las estaciones.
Con dos años un niño muestra una gran curiosidad por todo. Observa los pequeños insectos, las plantas y flores, quiere descubrir qué les sucede a los animales... Es importante estimular este interés por la naturaleza, porque el conocimiento conduce al amor y al respeto por cuanto nos rodea.
El parque o tu jardín proporcionan un cúmulo de experiencias. Sólo necesitas observar, tocar, oler, escuchar... Podemos llamar la atención sobre el canto de un pájaro, el vuelo de una mariposa, las diferentes formas que tienen las hojas, la cambiante forma de las nubes o los diferentes tipos de rocas. Puede ser interesante usar una lupa para mostrarle los pequeños detalles, captando su atención sobre las imagen aumentada. Yo tengo en mi lista de deseos el observador de insectos triple, que me parece ideal para niños.
Ayudar a nuestros hijos a mirar con atención lo que ven, puede despertar el deseo de saber más.
Una primera aproximación a la ciencia para nuestros pequeños puede empezar por hablar de las diferentes estaciones y orientarle sobre qué buscar en cada una de ellas. ¿En qué estación del están? ¿En qué nos podemos fijar para saberlo? Si estamos en primavera, podemos animar a nuestro hijo a descubrir los nuevos brotes de hojas en las plantas, la mayor duración del día, la gran actividad que tienen los pájaros, la variedad de flores silvestres... Podemos hacer una pequeña colección de fotografías con imágenes características de cada estación, preguntando qué cosas cambian, cómo evolucionan y cuál puede ser la causa.
El parque o tu jardín proporcionan un cúmulo de experiencias. Sólo necesitas observar, tocar, oler, escuchar... Podemos llamar la atención sobre el canto de un pájaro, el vuelo de una mariposa, las diferentes formas que tienen las hojas, la cambiante forma de las nubes o los diferentes tipos de rocas. Puede ser interesante usar una lupa para mostrarle los pequeños detalles, captando su atención sobre las imagen aumentada. Yo tengo en mi lista de deseos el observador de insectos triple, que me parece ideal para niños.
Ayudar a nuestros hijos a mirar con atención lo que ven, puede despertar el deseo de saber más.
Una primera aproximación a la ciencia para nuestros pequeños puede empezar por hablar de las diferentes estaciones y orientarle sobre qué buscar en cada una de ellas. ¿En qué estación del están? ¿En qué nos podemos fijar para saberlo? Si estamos en primavera, podemos animar a nuestro hijo a descubrir los nuevos brotes de hojas en las plantas, la mayor duración del día, la gran actividad que tienen los pájaros, la variedad de flores silvestres... Podemos hacer una pequeña colección de fotografías con imágenes características de cada estación, preguntando qué cosas cambian, cómo evolucionan y cuál puede ser la causa.
Para apoyar lo aprendido mediante la experiencia, os recomiendo:
Personalmente también me gusta mucho el DVD de Baby Einstein: Baby Monet. Descubriendo las Estaciones. Aquí podéis ver un pequeño fragmento:
Periódico mural. Nuestra experiencia. (2ª parte)
-Línea del tiempo: Espacio en el que se organiza cronológicamente las actividades que se repiten con más frecuencia en un día corriente. El objetivo es medir el tiempo visualmente, de forma que lo entienda más fácilmente.
-Cuaderno da Vinci: El espacio más polifacético de nuestro periódico. En tratamos de arte, naturaleza, geografía, matemáticas, juegos de ingenio, ciencia, arquitectura…
-Foto de portada: Teniendo en cuenta que quise organizar las secciones inspirándome en la portada de un periódico de edición impresa, hemos guardado un espacio para exponer una imagen narrativa relacionada con el tema central del periódico.
-Poemas y cuentos: Rincón destinado a la lectura.
-Logogrifo: Reservado a juegos de palabras: anagramas, trabalenguas, adivinanzas…
-Proyectos: Donde reflejamos cuales son nuestros objetivos.
-Se hace saber: Sección dónde trabajamos las noticias familiares (reuniones familiares, vacaciones, logros personales, etc.)
-Razones para ser optimista: Inspirado en el foro “Hoy me siento optimista” de la UP (Universidad de Padres). Aquí presumimos de lo que nos hace felices, recogemos anécdotas graciosas, cosas que nos hacen sonreír…
En éste momento, como mi hijo todavía es muy pequeño, aún no ha cumplido 3 años, los contenidos los presentamos de una forma muy visual mediante fotos, ilustraciones, pictogramas… Él interacciona mucho, lo decora con pegatinas, colocamos sus primeras obras de arte, muestra interés por lo que hay expuesto. Así que para mi es una actividad muy recomendable.
Quizá también te interese: Periódico mural.(1ª parte)
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