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Lapbook. Los alimentos. Un restaurante en casa.

"Los seres humanos nos guiamos por proyectos. No estamos sólo determinados por nuestro pasado, sino por nuestro futuro."  José Antonio Marina. El cerebro infantil: la gran oportunidad.


El aprendizaje por proyectos, nos ayuda a idear planes para realizar algo que nos hemos propuesto, planificando los pasos sucesivos que tenemos que dar para alcanzar nuestra meta.

Una vez terminado nuestro proyecto "Un restaurante en casa" decidí recoger nuestro trabajo en un lapbook. A diferencia de nuestro primer lapbook, en éste al haber trabajado previamente el material, lo utilizamos para repasar lo aprendido y además para poder enseñarle lo que estamos aprendiendo a otras personas (amigos, familia, etc.)

Ahora paso a describir nuestro trabajo en éste lapbook, empezando por la portada, cartel de nuestro restaurante: "El pucherito del gnomo".

Al abrir nuestro lapbook, lo primero que vemos una pirámide alimenticia. Con ella, podemos trabajar los diferentes grupos de alimentos. Observamos qué alimentos son la base de la dieta y podemos jugar a clasificar alimentos en los diferentes grupos.
En la esquina superior izquierda hay un desplegable que resume las características de los grupos más importantes y que le aportan a nuestro organismo.

Como actividad complementaria podemos jugar con él a "...Y comieron felices" Una historia optimista sobre la desnutrición infantil. de MSF. En la que una de las pruebas muestra una pirámide nutricional, en la que se pueden arrastrar los diferentes alimentos, pero sólo permanecen los que habitualmente se consumen en Níger.



También podemos jugar con nuestro lapbook a clasificar. Tenemos varias opciones: clasificar por colores, según sean frutas o verduras y  alimentos dulces o salados. Aquí podemos incluir otros juegos para el desarrollo sensorial, que nos permitan trabajar con frutas y verduras de verdad.





Además tenemos un juego de memoria. En él, colocamos las cartas con imágenes de frutas boca abajo. Por turnos, tomamos dos cartas buscando el par correcto (con las dos imágenes iguales). Cuando hay coincidencia se retiran del grupo. El juego continúa hasta descubrir todas las parejas.


Otra sección recoge Bits de arte. Para hacerlos imprimí bodegones de diferentes autores y épocas. Observamos los cuadros, hablamos sobre ellos: cuál nos gusta más, qué alimentos están representados, diferenciar un bodegón de otra obra que no lo sea (por ejemplo un retrato) y destacamos curiosidades, como las composiciones de rostros humanos a partir de alimentos de Arcimboldo.
También pintamos nuestro propio bodegón y estampamos con frutas y verduras.


En las páginas siguientes tenemos varios juegos. En la izquierda encontramos uno que nos enseña a poner la mesa. Otro nos invita a hablar sobre dónde vienen los alimentos y dónde los compramos nosotros. También hay uno que habla de cuántas comidas hacemos en el día, cómo se llaman y qué alimentos podemos incluir en cada una.

En la página derecha, tenemos un juego para clasificar galletas según su forma, "metiendo" cada galleta en el tarro que le corresponde.


En ésta misma página encontramos un juego que nos invita a colocar la compra, sacando los diferentes alimentos de la bolsa y guardándolos en el frigorífico o en el mueble según necesiten frío o no para su conservación.
También en este apartado podemos hablar de qué significa la fecha de caducidad y de cómo podemos saber si un alimento está en mal estado.



Y llegamos a las dos páginas finales de este lapbook.
En la página de la izquierda tenemos una serie de tarjetas que nos hablan de cómo comportarse correctamente en la mesa. Con ellas podemos hablar sobre lo que resulta incorrecto y por qué.






También en esta página tenemos un pequeño juego dónde se muestran los ingredientes y su resultado al cocinarlos. Tendremos que adivinar si necesitan frio o calor para su preparación.
En la página de la derecha nos metemos de lleno en un restaurante. En un mini-libro desplegable vemos las personas que trabajan en un restaurante. Podemos hablar de las acciones que realiza cada uno.
También tenemos un pequeño juego sobre qué hace un cocinero, en el que hay que averiguar que utensilios necesita un cocinero para trabajar.
Además aquí nuestro hijo puede ayudarnos a realizar alguna receta sencilla. Nosotros hemos empezado con un zumo de frutas y pizza.


Por último jugamos con la carta de nuestro restaurante. Primero identificamos los alimentos que hay en la carta. Después tomamos nota jugando a "Camarero tráigame....". En éste juego trabajamos con los alimentos de juguete de la cocinita, y para hacer el juego más divertido en lugar de una bandeja, tendremos un cojín, de modo que cuando vayamos a servir la mesa, tendremos que intentar que no se nos caigan las cosas.
Por último, ajustaremos la cuenta, contando las monedas que cuesta cada cosa que hemos pedido.



Así es nuestro lapbook. Lo completa un bolsillo posterior dónde guardo algún cuento, las fichas de algunos juegos que he descrito anteriormente, y un abecedario ilustrado con alimentos.

Desarrollo sensorial. Clasificar frutas y verduras.

Con este juego vamos a desarrollar los sentidos, diferenciando la textura, el tamaño y la forma, el olor y el sabor de diferentes frutas y verduras.

Materiales: En principio empezaremos a trabajar con tres o cuatro frutas y verduras que presenten un marcado contraste en sus características (mandarina, plátano, tomate, puerro)

Realización: En un primer momento presentamos las frutas y verduras con las que vamos a trabajar. Dejaremos que nuestro hijo las explore libremente, comentando algunas de las características que podemos percibir: su forma, su color, cómo es su piel (lisa o rugosa, suave o áspera, dura o blanda), cuál es su aroma y finalmente, le animaremos a probarlas para diferenciar su sabor. 
Después, le podemos proponer jugar a "Adivina qué es...". Utilizando los mismos alimentos que antes habíamos explorado. Le pediremos que intente adivinar con los ojos cerrados de qué alimento se trata, saboreando, tocando u oliendo cada uno.

Podemos pedirle que los clasifique según alguno de sus atributos.   
Podemos repetir el juego utilizando alguna fruta o verdura que le sea desconocida. Si al principio se niega a probarlos, le podemos sugerir que lo chupe o le de un mordisquito.

Imagen tomada de: http://www.dixonfruit.com/

Un restaurante en casa. Actividades complementarias.

-Para trabajar los alimentos en nuestro proyecto, intento apoyarme en todo tipo de recursos: Bits de alimentos, juegos de parejas, dibujos para colorear, cuentos, canciones, películas, etc.

Son muchos los libros sobres estos temas, pero me gustaría compartir algunos con los que trabajamos nosotros:
-Los mejores cuentos de Gloria Fuertes. Publicado por la editorial Susaeta.
En concreto el cuento de La niña exploradora. Podéis leerlo en http://www.pepeworks.com/cuentosgloriafuertes/

- ¡Vamos de compras! de Mondo Mino. Publicado por la editorial VOX.

-Lupe come. De Lara Jones. Publicado por SM.

- The Gingerbread Man. Publicado por la editorial Ladybird.

-Caillou en el jardín. Publicado por la editorial Everest.

Y las películas que vemos que hablan sobre los alimentos y sobre cocinar son:

-Ratatouille


-Tiana y el sapo

Un nombre para nuestro restaurante.

Una de las primeras cosas que nos hemos planteado al iniciar nuestro proyecto es: si queremos montar un restaurante en casa ¿Qué es un restaurante?
A partir de esta pregunta hemos hablado sobre las distintas clases de comercios que hay en nuestro barrio, y qué es lo que podemos adquirir en cada uno de ellos. Como la idea base del proyecto son los alimentos, he puesto también un especial interés en la frutería, la carnicería, la pescadería y la panadería. Y después he planteado ¿En qué se diferencian estos comercios de un restaurante?

Por supuesto que el tema se va desarrollando según las respuestas de nuestro hijo, pero observando nuestro entorno más cercano podemos proporcionar muchas oportunidades de aprender.

Como mi intención en esta etapa era que decidiéramos qué nombre le daríamos a nuestro restaurante, los días anteriores a esta actividad he puesto especial interés en los carteles y logotipos de los diferentes comercios. De esta forma queda claro qué es un cartel y cual es su función. Seguros ya de que está claro este concepto planteé: ¿Cuál será el nombre de nuestro restaurante? ¿Y qué imagen le vamos a dar? Tras la lluvia de ideas decidimos que nuestro restaurante se llamará El Pucherito del Gnomo, e inspirados en el nombre creamos también el cartel.
Nos queda decidir en qué lugar de la casa se ubicará el restaurante.

Proyecto de Trabajo. Un restaurante en casa.

Los proyectos son el motor de nuestra vida, siempre soñamos con alcanzar nuevas metas o ideamos planes para conseguir nuestros objetivos.
El hecho de plantear los proyectos de trabajo como otra forma de jugar y divertirse, responde a la inquietud por conseguir aprender jugando a la vez que respetamos la manera natural de descubrir conceptos a partir de situaciones de la vida cotidiana.

 De esta forma tener un “Proyecto de trabajo” supone que a partir de un centro de interés, nos planteamos, en primer lugar, qué hacer. Después, cómo puede hacerse. Investigamos cómo hacerlo y, por último, lo llevamos a cabo.
Conseguimos así que nuestro hijo se vea envuelto en una situación práctica, que le implica activamente y le obliga a considerar lo que sabe y a incorporar lo que aprende.
Y cada paso de este proceso lo podemos ir reflejando en un lapbook, para poder mostrarlo.
Nuestro papel en un proyecto será crear situaciones de curiosidad, plantear actividades y preguntas que le orienten hacia los objetivos que nos hemos marcado.

En nuestro primer proyecto de trabajo, tengo como centro de interés los alimentos. Para hacerlo más interesante le he planteado a mi hijo montar un restaurante en casa. De esta forma pretendo que se plantee qué tareas se realizan en un restaurante, quién las lleva a cabo,  qué comidas se pueden servir,  qué necesitamos para hacer esas comidas, etc.
Pretendo que la base principal sea el juego simbólico, aunque también tengo en mente otro tipo de juegos relacionados con el tema y también haremos alguna comida de verdad.
Estimo que con este proyecto tenemos juegos para un mes, más o menos, y poco a poco iré compartiendo nuestras actividades en el blog.

Quería compartir un artículo en el que una maestra nos habla de su experiencia de trabajar en clase a través de proyectos: Si no investigo, no aprendo...