Trabalenguas. Pie a pie.
Pie a pie, ni se ve.
Pasito a pasito, voy despacito.
Paso a paso, voy despacio.
Zancada a zancada, casi nada.
Saltito a saltito, más ligerito.
Carrera a carrera, la repera.
(Popular)
Juego. Pin, pin, zarramacatín.
Con éste juego se persiguen varios objetivos: el primero y principal, pasar un buen rato y divertirnos. Pero también vamos a desarrollar habilidades sociales, ya que compartiremos la actividad con más niños y niñas. Favorece el desarrollo cognitivo, porque ejercita la memoria y la atención.Y también trabajamos el desarrollo motor, puesto que coordinamos los movimientos de nuestras manos.
Materiales: Ninguno
Realización: Los niños y niñas colocarán las manos encima de la mesa. Recitaremos la retahíla mientras damos una suave palmada sobre la mano de la persona que tenemos al lado. A quien le toque el último verso, deberá esconder la mano que le tocó debajo de la mesa.

Materiales: Ninguno
Realización: Los niños y niñas colocarán las manos encima de la mesa. Recitaremos la retahíla mientras damos una suave palmada sobre la mano de la persona que tenemos al lado. A quien le toque el último verso, deberá esconder la mano que le tocó debajo de la mesa.

Pin, pin, zarramacatín
vino la abubilla
con su sabanilla,
sábana redonda
vino con la hoya,
del cun churubé
que tengo un buey,
que sabe arar
y rejacar,
y dar la vuelta a la redonda
esta mano que se esconda.
vino la abubilla
con su sabanilla,
sábana redonda
vino con la hoya,
del cun churubé
que tengo un buey,
que sabe arar
y rejacar,
y dar la vuelta a la redonda
esta mano que se esconda.
(Popular)
Aprender a respirar. Juego de relajación.
El objetivo de este juego es enseñar a nuestros hijos técnicas de relajación para que aprendan a canalizar sus emociones.
Actividad complementaria: Con un trozo de papel de seda que colocaremos delante de la cara, podemos observar por dónde entra y sale el aire. Haremos hincapié en que el aire entre por nuestra nariz y salga por nuestra boca.
Es recomendable disponer de un espacio tranquilo para practicar.
Realización: El primer paso es encontrar una posición en la que nos encontremos cómodos.
Para este sencillo ejercicio de respiración, le pediremos a nuestro hijo que repita lo que nosotros hacemos:
- Olemos la flor ( inspiramos lentamente todo el aire que podamos ) y
- Soplamos la vela ( espiramos despacio, con suavidad).
Mediante esta secuencia, haciendo un poco de teatro para que sea más divertido, enseñamos a respirar de forma consciente. Cuando se familiarice más con este ejercicio, podemos prescindir del apoyo de los juguetes o las imágenes y también repetirlo en momentos en los que controlar la respiración es especialmente útil (cuando está enfadado, nervioso, etc.)
Actividad complementaria: Con un trozo de papel de seda que colocaremos delante de la cara, podemos observar por dónde entra y sale el aire. Haremos hincapié en que el aire entre por nuestra nariz y salga por nuestra boca.
Juguetes
Por nuestra experiencia con ellos, recomendaría los siguientes juguetes para niños de 2 años:
- Especiales para psicomotricidad: coches, camiones, bloques, juguetes de arrastre, tuercas y tornillos grandes, pelotas, ensartables, apilables, objetos para abrir y cerrar, tizas y colores.
-Para el desarrollo sensorial: objetos de diferentes materiales (madera, plástico, metal, tela) que ofrezcan diferentes texturas y colores, cajas de sonidos, espejos irrompibles, juguetes para la arena, plastilina.
-Para potenciar la lógica y el razonamiento: puzzles, lotos, dominós, juegos de encaje.
-Para el juego simbólico: muñecos, disfraces, animales de juguete, cocinitas y juguetes representativos de objetos reales.
-Para el desarrollo del lenguaje: títeres, marionetas, cuentos, canciones infantiles, murales.
La organización del espacio.
La idea de María Montessori de crear un espacio adecuado a los niños, en el que se favoreciera su autonomía, me resultó realmente inspiradora a la hora de acomodar la casa para mi hijo.
Motivados por su curiosidad, los niños son unos exploradores natos. Descubren el mundo que les rodea a través de la manipulación, la observación y la experimentación. Es por esto que podemos utilizar la organización del espacio como un recurso didáctico más.
En la disposición de nuestro hogar, tengo especialmente en cuenta:
-Que sea un espacio sano, seguro y cómodo.
-Que sea atractivo, estimulante y ordenado.
-Que esté adecuado a sus necesidades.
-Que propicie su independencia.
De esta forma puede encontrar áreas de actividad y juego. En las que los juguetes que empleamos están en baldas y cajones accesibles y bien diferenciados, para facilitar la tarea a la hora de recoger.
El área de tranquilidad y descanso es la habitación, dónde también tenemos el rincón de cuentos.
Para la alimentación y el aseo he intentado, en la medida de lo posible, que todos los utensilios necesarios estén a su altura y le sean fáciles de manipular.
A mi me ha resultado especialmente útil la preparación de los juegos y materiales con los que jugará mi hijo, sustituyéndolos en función de sus intereses o del tema que estemos trabajando. Además nos resulta mejor cambiar periódicamente los juguetes que ofrecérselos todos a la vez, ya que sino se muestra agobiado y le cuesta más concentrarse en el juego.
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